Barcelona. (EFE).- La dirección de la firma de componentes para el automóvil Ficosa ha planteado hoy al comité de empresa de la planta Fico Triad, en Rubí (Barcelona), un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal para sus 241 trabajadores, así como un plan de bajas incentivadas para prescindir de un total de 140 empleados.
La compañía ha convocado hoy al comité de empresa de Fico Triad para informarle de la situación de la compañía y de la necesidad de adoptar nuevas medidas para hacer frente a la caída de las ventas que registra el sector auxiliar de la automoción, fruto de los paros que están llevando a cabo los principales fabricantes de vehículos.
Según han explicado a Efe fuentes sindicales, los responsables de Ficosa han planteado la necesidad de aplicar un nuevo ERE temporal en la planta de Fico Triad, especializada en la fabricación de cajas de cambio para automóviles.
Este expediente, al igual que el anterior, presentado el pasado mes de noviembre, afectaría a la totalidad de la plantilla, formada por 241 trabajadores, durante unos setenta días hasta el próximo mes de octubre.
Ficosa, que dispone de otra fábrica en Rubí (Fico Transpar), dedicada a la producción de depósitos de líquidos, también ha anunciado su intención de poner en marcha un plan de bajas incentivadas para conseguir que 140 trabajadores abandonen voluntariamente la empresa.
La compañía que preside Josep Maria Pujol quiere integrar la actividad de las dos plantas de Rubí en una nueva fábrica más moderna en las afueras de la población, lo que generará este excedente de plantilla.
Ficosa, con una facturación de 877 millones de euros anuales, es la empresa de componentes de automoción más importante con sede en Catalunya, aunque no ha quedado al margen de la crisis que afecta a todo el sector de la automoción y que ha provocado un incesante goteo de cierres y expedientes de regulación.
Precisamente, para hacer frente a esta situación, la compañía está ultimando una ampliación de capital, en el que está previsto que entre la administración catalana a través de la empresa pública Avançsa, antigua Eplicsa.
Esta operación del gobierno catalán se enmarca en un programa mixto de ayuda a la empresa que conjuga tanto la entrada de la Generalitat en el capital de la compañía como facilidades de financiación para aligerar las presiones de liquidez.
Fuentes del comité de empresa han indicado a Efe que la dirección de Ficosa les ha explicado que la administración invertirá unos veinte millones de euros en la compañía, que se destinarán a proyectos de Investigación y Desarrollo (I+D).
Un portavoz de Ficosa ha reconocido a Efe retrasos puntuales en el pago de algunas nóminas a sus trabajadores. Estas demoras, ha precisado, se han producido “algunos meses y en algunas empresas” del grupo, debido a que se estaba pendiente de diversos pagos de clientes. “El pago de las nóminas se puede haber retrasado algunos días”, han indicado las mismas fuentes, que han subrayado, en cualquier caso, que toda la plantilla tiene actualmente las nóminas “al corriente”.
Los sindicatos no descartan que en los próximos días Ficosa anuncie nuevos ERE temporales para el resto de sus plantas en Catalunya.